Datos y su impacto en la competitividad de las empresas, con Raimon Mirada y Genís Roca.

 

Resumen de la intervención de Raimon Mirada
Empresas, competitividad, datos y visualización de la información 
Los datos son la materia prima del s XXI. Mercados, ciudades, vivienda, nosotros… todo genera datos, a los que hay que sacar un valor. La multiplicidad de fuentes ofrece muchas oportunidades, pero es necesario que se visualicen bien los datos para entenderlos. Si las empresas quieren ser competitivas deben usar los datos para mejorar e innovar: productos, costes, tecnología y distribución.

En la visualización de la información, nos encontramos con cinco tendencias o ideas clave:
1. Mezclar. Qué dicen de mis ventas, dónde lo dicen, que tiempo hace allí, etc. ese es el trabajo de mezclar. Se cruza información de distinto tipo y de diferentes fuentes: datos geográficos, temporales, etc. Cualquiera puede sernos útil.
2. Comunicar. Contar historias con datos. Líneas temporales u otras para comunicar más eficientemente.
3. Jugar. Dar vida a tus datos. El usuario debe poder jugar. Hay que proporcionar una capa de interactividad. El usuario debe poder explorar y filtrar los datos.
4. Pensar con datos. Posibilidad de hacer tests con los datos, primeras versiones, etc.
5. Control. El máximo de personas de la organización debe poder acceder a los datos.

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Resumen de la intervención de Genís Roca
El Big Data es la última moda del barrio digital, como lo fueron primero las redes sociales y después la participación ciudadana. Aunque cada una de estas capas es transformadora e indispensable, tienen que vivir una curva. Ahora estamos en el auge, pero todavía debe aposentarse.

La tecnología digital tiene menos coste, con menos barreras, por eso estamos conectados y, por eso, generamos un flujo de datos enorme, que puede modificar mercados. Antes, ya se había modificado algún mercado, como por ejemplo el mercado turístico, debido a la participación ciudadana online.

Aun así, decirle a un empresario que use Big Data le resulta ofensivo. Llevan años gestionando con datos: estudios de mercados, etc. Toman y tomaban decisiones en torno a datos. Lo necesario (y de lo que se trata) es añadir el canal digital. Añadirlo a la toma decisiones.

La verdadera funcionalidad es el cruce de datos, unos con otros, pero ahí encontramos el problema de la desconfianza. No nos importa que nuestro supermercado use nuestros datos para saber lo que compramos, y si debemos comprar o no más berberechos. Lo que nos preocupa es que esos datos se crucen con datos de nuestro banco, o de compañías eléctricas, pese a que estos son anónimos. La percepción pública es importante, por ello las empresas no hacen exhibición del tema cuando llevan a cabo estos cruces.

Los datos son para entender o crecer. Crecer va asociado a las ventas. Para entender, en cambio, hay que añadir valor. Por tanto, las dos fronteras claves en el Big Data para las empresas son: cruzar datos sin dar mala imagen y el uso de datos en tiempo real (por ejemplo, el uso de datos que hacen algunas compañías aéreas que van cambiando el precio de sus vuelos al minuto).

Para las empresas, el Big Data ofrece algunas oportunidades de negocio. En primer lugar, muchos de los actuales datos que son públicos serán de pago; por otro lado, aparecerán empresas de hubs de datos, que comprarán los datos anónimos de las empresas.  

Entrevista a Raimon Mirada para TrendSpain 2013  
Entrevista a Genís Roca para TrendSpain 2013 Fotografías de la mesa
Datos y su impacto en la competitividad de las empresas.

Datos y el empoderamiento en los ciudadanos, con Noemí Ramírez y David Cabo.

 

Resumen de la intervención de Noemí Ramírez  
Historias tras los datos

Asistimos a una liberación de datos, pero especialmente de tecnología que nos explica lo que hay detrás de los datos.

Sobre periodismo con datos, Noemí pone el ejemplo del libro American Slavery, una obra antiesclavismo escrita en 1839 que incluye 1.000 testimonios. El autor, a través de analizar los principales diarios del sur, miraba la sección de «Se busca» donde se buscaba a esclavos. A partir de ahí, se enumeraban grilletes, heridas, etc. con los que los esclavos podían ser reconocidos. Ese análisis, junto con entrevistas, presentaba un retrato real, creíble y verdadero de lo que sucedía en esos momentos. También dotaba de material al movimiento abolicionista. Este era un ejercicio de minería de datos. Y es que no importan los datos en sí, sino lo que hacemos con ellos.

Eso es lo importante: hacer algo con los datos, creando historias a través de la detección de un hallazgo, gracias a sistematizar los datos. Noemí puso diez ejemplos:

1. En 1999, desde el Washington Post se alertaba a la ciudadanía de Columbia de la brutalidad de la fuerza policial, que era muy superior a la media del país. Una vez localizado el problema, se hicieron trabajos de campo y entrevistas con víctimas y policías. Las razones eran la falta de formación de una remesa de jóvenes agentes y nuevas armas en las que la policía no había sido entrenada. La policía se lo agradeció al diario y lo corrigió.

2. Dollars for doctors que permite cruzar regalos y preventas de multinacionales farmacéuticas a médicos. La fuente son los informes de las farmacéuticas al Gobierno, respecto a lo que estas gastan.

3. Mapa de poder en China. Hijos y familiares del Politburó. Formas de representación visual.

4. Mapa de inspecciones sanitarias en restaurantes, del New York Times. También se ven las sanciones y las razones de cada una de ellas.

5. Sarasota Herald Tribune. En 2010 analizó las irregularidades de compañías de seguros. Valoró la capacidad de incidencia ante catástrofes de cada compañía, para saber cuál podía ofrecer mejor servicio y cuál era más fiable.

6. Tiger force. A partir de una pista en forma de datos, detectaron que había habido irregularidades en la guerra de Vietnam, y los analizaron a través de entrevistas y artículos.

7. Philadelphia Inquirer. Creó Assault on learning en 2011, donde se valoraba a las escuelas por el nivel de violencia e incidentes.

8. Censo argentino. El diario La Nación explicó el censo en un formato más sencillo para los lectores, no solo exponiendo y enumerando datos, sino a través de la visualización, de un modo mucho más divulgativo.

9. Consorcio de Periodismo de Investigación, junto a Mar Cabra. Se analizaron las subvenciones a la pesca en España.

10. Máster de Periodismo de Datos de El Mundo-Unidad Editorial y la Universidad Rey Juan Carlos.
Descubrieron que más de un tercio de los edificios de Cantabria estaban en espacios protegidos.

Todas estas historias hablan de distintos conceptos, pero tienen algo en común, a parte de que cuatro de ellas han ganado un premio Pulitzer: lo más importante es el proceso para elaborar las historias −a partir del caos absoluto−, que se ha hecho gracias a la tecnología. Se ha pasado del caos al orden.

No es solo el periodismo. Cualquier ciudadano puede hacerlo. Esa es su fuerza para controlar a los Gobiernos. Los periodistas necesitan también nuevos perfiles en las redacciones: geógrafos, antropólogos, matemáticos, estadísticos... para dar un enfoque más social a su trabajo. El Big Data es uno de los modelos de supervivencia del periodismo, que se basa en lo que realmente es esta profesión: intuición, curiosidad y capacidad de indagación.

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Resumen de la intervención de David Cabo
Datos y empoderamiento 
El objetivo es mejorar la gobernanza de este país. Para pedir cuentas, hay que informar a la gente. En el mundo, MySociety ha sido pionera en vigilar a los gobiernos y controlarlos. La tecnología puede reducir las barreras de entrada, pero no lo puede solucionar todo. En MySociety intentan facilitar esta labor a los ciudadanos.

Los gobiernos deben de dejar de tratar a los ciudadanos como idiotas, pensando que no van a saber entender la información. Si se la explican bien, les será útil.

Los datos por sí solos no dicen nada, hacen falta periodistas que los analicen. La gente no consume datos, sino historias. El trabajo de los periodistas es verificarlas, ponerlas en contexto. Un mapa no es una historia. No cambia nada. Un buen periodista le da la vuelta a la historia y usa los datos, a veces expuestos en un mapa, para contar algo que no se sabía, para analizarlos. Ese es el trabajo de periodista, y no el hacer periodismo de declaraciones, de globos sonda, ser periodista tertuliano o periodista de filtraciones. La información debe ser verificable.

Como decía Walter Lippman, «no podemos ser libres si no sabemos cuándo nos están mintiendo». En acceso a la información, España es el único país que no tiene una ley de acceso. Es necesaria una ley que obligue a la Administración a responder a la ciudadanía. En la actualidad, el 50 % de las preguntas ciudadanas tiene como consecuencia el silencio administrativo. Solo una de cada diez es respondida, y porque es fácil de responder. En cambio, en el Reino Unido, el 90 % de preguntas obtienen respuesta. David pone como ejemplo el caso del Gobierno de Escocia cuando quiso eliminar escuelas rurales. Los afectados pidieron los datos y cifras que este esgrimía como argumentos para llevarlo a cabo, y pudieron detectar que había muchos errores. Con ello, consiguieron que el Gobierno se echara para atrás en su decisión.

Desde Civio se pide que se abran los datos en un formato reutilizable. Los datos son de los ciudadanos, los hemos pagado nosotros. Y los gobiernos deben entender que lo importante del Open Data no es crear portales, sino poner contenidos a disposición de la ciudadanía. Se han gastado ingentes cantidades en crear portales de transparencia, especialmente antes de las elecciones, pero no hay casi datos que puedan analizarse.

La transparencia no es suficiente. No se trata solo de ofrecer datos, hay que explicarlos y ponerlos en contexto. Y ese es el trabajo periodístico.  

Entrevista a Noemí Ramírez para TrendSpain 2013  
Entrevista a David Cabo para TrendSpain 2013
Fotografías de la mesa
Datos y el empoderamiento en los ciudadanos

Datos y consecuencias en el desarrollo de infraestructuras y territorios, con Ignacio Alcalde y Pablo Sánchez Chillón



Resumen de la intervención de Ignacio Alcalde

Territorios inteligentes. Más allá de las Smart Cities.

Los urbanistas trabajan con elementos físicos, tangibles. Hoy, hay una nueva capa de valor: los datos. Vivimos en la ciudad de los datos, datos que son personas. Y los datos nos ayudan a crear una ciudad mejor.

Debemos incorporar una visión nueva. Vivimos en el cambio, con nuevos caminos para el desarrollo urbano. La ciudad y el territorio son el rasgo esencial de la identidad de cada sociedad. También son un activo de la competitividad. Y es el único factor de producción no móvil, no podemos mover el territorio. La ciudad, por su parte, es el epicentro de la sociedad, el espacio de convivencia, y el motor de la economía.

No nos podemos aproximar pues a la sociedad desde la burocracia. Debemos usar el I+T (innovación + territorio), para innovar y generar nuevos proyectos estratégicos.

Los territorios inteligentes llevan un ADN especial. No hablamos solo de Smart Cities, ya que eso es simplemente la aplicación de tecnología a la ciudad. Es una capa de valor. Debemos hablar de territorios inteligentes, innovadores, que deben encontrar –y activar− sus fortalezas. Las ciudades o territorios que las encuentran, funcionan.

Ignacio pone como ejemplo Bilbao, que ha pasado de la revolución industrial a la revolución urbana. Ello dará lugar a la revolución del conocimiento. En sus análisis, a partir de los datos, se pueden ver puntos de actividad en las ciudades y territorios, movimientos de personas, bares… movimientos de vidas. Los datos se interrelacionan para aprender de ellos y trasladarlos al resto de la ciudad o a todo Euskadi.

Se crean ecosistemas. Lo que interesa es encontrar, gracias a los datos analizados, la confluencia del mundo físico y el mundo digital. Y, siempre, estar orientados a las personas.
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Resumen de la intervención de Pablo Sánchez Chillón
Data Republic. Diseñar la ciudad en la era de la hiper-socialidad

La labor de un urbanista es tangencial. Hay que pensar en interacciones de personas con personas, de personas con cosas y de cosas con cosas. Hay que analizarlas y usar esos datos para entender y mejorar lo que sucede. Por ello es importante que, a la hora de diseñar la ciudad, no contemos solo con arquitectos o urbanistas, sino que debemos ampliar con sociólogos, analistas de datos, comunicólogos...

Pablo hace referencia al Ayuntamiento de Barcelona y a su departamento de hábitat urbano como ejemplo, ya que cuenta con urbanismo, medio ambiente y tecnología, todo en el mismo departamento.

Existe una nueva sociabilidad urbana. La gente se ha ido a vivir a las redes sociales. Hay una ciudad física y una ciudad digital, a la vez. Tenemos la necesidad de entender estos dos planos de realidad para diseñar el futuro. Porque el Big Data son también millones de actualizaciones de estado en redes sociales. Las ciudades son, pues, repúblicas de datos. Pasamos de espacios unidimensionales a repúblicas de datos.

Existen nuevos moradores urbanos. Los nuevos ciudadanos, más jóvenes, tienen características específicas. Hemos sido criados en entornos tecnológicos, percibimos a la gente por su conectividad y por su accesibilidad. Eso cambia los roles ciudadanos, ya que podemos olvidar lo que sucede en la ciudad. Se degrada el rol de la ciudad.

Conformamos ciudades llenos de egocéntricos. En una cultura hedonista, tal vez la ciudad deberá tener la pantallas o timelines de Twitter, para reforzar el sentimiento de pertenencia a la ciudad y a un colectivo.

Pasamos de ecosistemas urbanos a egosistemas sin ciudad. Al diseñar una ciudad, debemos tener en cuenta el colapso de la interacción física y social. Es una emergencia actual. Hay que fomentar la interacción real. Materializar la interacción online en offline. Como dice Sherry Turkle, estamos en el «Alone together».

La nueva realidad puede hacer que haya apatía por las cuestiones territoriales. Necesitamos corresponsabilidad, que alguien se preocupe de la ciudad. Frente a la invasión de zombiegeeks, necesitamos digizens.

Hay que entender la ciudad como online y offline. Urban hacking como nuevo rol de la ciudadanía o gamificación para romper la burbuja online y bajarla a la calle, con infografías y nuevos diseños, para activar a la ciudadanía.

Entrevista a Ignacio Alcalde para TrendSpain 2013

Entrevista a Pablo Sánchez Chillón para TrendSpain 2013
Fotografías de la mesa
Datos y consecuencias en el desarrollo de infraestructuras y territorios

Datos impulsores de la innovación, con Antonella Broglia y Francis Pisani.


Resumen de la intervención de Antonella Broglia
El Big Data supone una enorme disrupción en gestión, productos, servicios, organización, recursos humanos... No nos damos cuenta de su gran alcance. Antes, cuando entrábamos en una librería, ellos eran los que sabían lo que comprábamos. Sin embargo, hoy, todos saben los libros que he visto, cuáles no he comprado, qué anuncio me ha influido... Es disruptivo para todos los negocios. Antes ya teníamos analíticas, lo que ha cambiado ahora es la dimensión. Nuestra mente no asocia la cantidad descomunal y la velocidad y variedad de sensores, redes sociales, cámaras de tráfico...
Se trata de eso: tamaño y velocidad.
El Big Data es nuevo, diverso e inmenso.

Para Antonella, hay cuatro grandes olas en las que afecta y afectará el Big Data:
1. Gestión: no importa lo que innovo, sino cómo hago las cosas. Antes se hacía por intuición, hoy, en los datos, está la respuesta a casi todo. Es una ventaja competitiva para quien lo usa correctamente.
 2. Innovación en el producto. Cuanto más sé de mi cliente le ofreceré mejores productos, a su gusto. SEARS tardaba ocho semanas en hacer promociones personalizadas. Ahora tarda minutos. Amazon sabe lo que quiero comprar antes de que la gente lo sepa.
3. Puestos de trabajo. Es interesante especialmente para consultorías. Empieza un gran mercado. Pero lo importante no son los datos en sí, sino ¿qué le pregunto a los datos?
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Resumen de la intervención de Francis Pisani
En el contexto actual, estamos entrando en una nueva era. Hemos conocido la digitalización, ahora conocemos la datalización.

La innovación es el ensamblaje improbable de elementos, no siempre nuevos, para aprovechar y mejorar lo que hay. Debemos entender cómo el Big Data afecta al proceso de innovación. La innovación es la clave en cualquier sociedad, por eso debemos entenderla. Y hay gente innovando en el mundo entero. Lo que es importante es que asistimos a un cambio en la historia de la modernización. Ya no siempre viene del norte y de los países tradicionalmente desarrollados. La innovación es distribuida y ocurre en todo el mundo.

Otra tendencia es que la mayoría de países son Mobile First. Nosotros tendemos a ver tamaños de pantalla. En el resto del mundo, todo se ve directamente a través del móvil. Es su modo de establecer relaciones. Pero no siempre entendemos lo mismo al decir Data. Son millones de datos recogidos en aparatos electrónicos, que usamos activa o pasivamente. El salto viene de la cantidad de datos que podemos tratar en un tiempo reducido.

Pisani explica el ejemplo de un profesor japonés, que había analizado pormenorizadamente cómo nos sentamos en un coche, estudiando 360 puntos. A partir de estos datos, el profesor puede decir, solo viendo cómo se sienta la gente ante el volante, si es o no un ladrón; aunque el propio vehículo también puede detectar cuando un conductor se está durmiendo.

Debemos entender nuevas cosas que antes del Big Data no estaban presentes:
1.Se recoge todo lo que se puede, en vez de coger solo algunos datos.
2.Datos de calidad desigual. No deben ser siempre buenos. La ventaja es que tener muchos datos es mejor que tener pocos y selectivos, ya que al cruzarlos es cuando pueden adquirir valor.
3.Renunciar a entender la causa de los fenómenos. Aceptamos que haremos maravillas entendiendo la relación. Como ejemplo: UPS, que colocó sensores en sus coches de reparto que iban indicando las piezas que se calentaban demasiado. Cuando lo notaban, se cambiaban, sin esperar a que fallara, con lo que ganaban tiempo al no tener que desplazarse ninguna grúa ni ningún vehículo de sustitución para hacerse cargo de la entrega de las mercancías.
4.Explicable, calculable, nuevo. Eso es el Big Data y afecta nuestra manera de pensar.

Para la innovación, el Big Data puede afectar a los países en vías de desarrollo, que no cuentan con ello, pero no olvidemos que los móviles son lo mejor para recoger datos. Por ejemplo, IBM ha descubierto rutas por donde va la gente, gracias a sus teléfonos móviles, y ha propuesto rutas alternativas para mejorar el transporte público. Las cualidades del innovador es que este: observa, cuestiona, experimenta, consulta y asocia.

La innovación es esa combinación, y el Big Data puede ayudar. Para Francis, aparecen dos dudas respecto a la evolución futura de estas herramientas: Impacto de predecir vs impacto de innovar. Veremos cómo influye. La predicción que permite el análisis de datos no debe frenar las ganas de innovar, aunque no se disponga de tantos datos. El Big Data puede ser el fin de la innovación, porque lo conocemos todo, o −en cambio− puede ser la innovación continua. Debemos encontrar el punto medio. Por último, una reflexión: «Recoger datos es una ciencia. Darle sentido es un arte».

Entrevista a Antonella Broglia para TrendSpain 2013
Entrevista a Francis Pisani para TrendSpain 2013
Fotografías de la mesa
Datos impulsores de la innovación, con Antonella Broglia y Francis Pisani.

TrendSpain 2013: El valor de los datos en la sociedad conectada

La gran cantidad de datos que circulan por la Red ha generado un interesante debate sobre su uso e importancia. Aunque el escenario de oportunidades a nivel social y económico es muy amplio, es relevante centrar la atención en la aplicación del flujo de datos en los distintos ámbitos de interés.

TrendSpain 2013 pretende centrar la reflexión sobre estas distintas visiones, analizando por qué, cómo, cuándo y para qué es útil el flujo de datos que se produce actualmente gracias al uso de las TIC. Para ello, el tema se abordará desde cuatro miradas: la innovación, las infraestructuras y los territorios, el empoderamiento ciudadano y la empresa.

Estas son las cuatro mesas de debate:

Datos impulsores de la innovación, con Antonella Broglia y Francis Pisani. Por un lado, las organizaciones están abriendo progresivamente gran cantidad de datos para su reutilización (open data). Por otro lado, los usuarios generan muchísima información que puede ser útil para impulsar nuevos negocios. Durante la mesa intentaremos vincular las posibilidades de innovar a través de la utilización del Big Data.

Datos y consecuencias en el desarrollo de infraestructuras y territorios, con Ignacio Alcalde y Pablo Sánchez Chillón. Los sensores y la información que se genera a través de la interacción entre usuarios han abierto las puertas a modelos de gestión y conceptualización del territorio y de las infraestructuras donde los usuarios tienen un papel destacado. La implantación teconológica en las ciudades (smart cities) es una buena muestra de ello.

Datos y el empoderamiento en los ciudadanos, con David Cabo y Noemí Ramírez. Las redes sociales han resultado un instrumento importante para que los ciudadanos se organicen pero también para amplificar sus acciones en los medios  de comunicación tradicionales.

Datos y su impacto en la competitividad de las empresas, con Genís Roca y Raimon Mirada. Las organizaciones «tradicionales» también están revisando sus procesos y estrategias a partir del Big Data. La interacción entre los usuarios y el flujo de datos que ofrece la dinámica de la Red ha significado un reto importante para ellas. Obviamente, la visualización de la información −para facilitar su lectura e interpretación− juega un papel fundamental.

El formato de cada una de las mesas, con presentaciones breves y abiertas a la participación del público, ayudará a resolver dudas y a propiciar nuevos marcos de debate en torno al Big Data.

El evento se celebrará en AJE Madrid (calle Matilde Díez, 11) el jueves 6 de junio, de las 9:00 a las 14:30h.

La inscripción es gratuita. ¡Os esperamos!


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