TrendSpain 2016: Millennials, emprendimiento maker

Cinco ediciones de TrendSpain

En 2012 se celebró la primera Jornada Trendspain en Madrid —«La inteligencia de las multitudes. El capital transformador de la nueva sociedad red»— en la que se exploraron las posibilidades que estaban abriendo las nuevas tecnologías en la comunicación social y empresarial del siglo XXI. La jornada del año siguiente se centraría en una de las consecuencias de las innovaciones tecnológicas: «Big Data, el valor de los datos en la sociedad conectada». Este enfoque técnico se completaría en 2014 con una sesión enfocada en una visión humana de las nuevas tecnologías: «Tecnología social, relacional, emocional… humana». La edición de 2015 trató sobre el ciudadano inteligente y su potencial transformador de un cambio de paradigma social y político: La ciudad, tecnolaboratorio ciudadano.

Millennials, emprendimiento maker 

En esta ocasión, la atención estará puesta en los makers. Un colectivo relevante, nacido gracias a las dinámicas en red y que tiene a la tecnología como facilitadora, que articula su actividad en ámbito local pero promoviendo sinergias e interacciones globales. Los makers se sitúan en espacios, como coworkings, hubs, fablabs… que tienen un elemento en común: aparte de generar actividades profesionales, promueven espacios de encuentro social. Por este motivo, el compromiso social de sus miembros y las dinámicas que se generan entre ellos son importantes para entender la nueva perspectiva social y económica de la emprendeduría. Comprender cómo funcionan estos espacios, mostrar proyectos que, además del vínculo profesional, tienen un fuerte componente de compromiso social y experimentar con la propia práctica serán los objetivos de esta nueva edición.



Programa

09:00h - 09:15h Bienvenida

09:15h - 09:30h Presentación de la jornada

09:30h - 10:30h Fabricación digital en red: un mundo repleto de posibilidades con César García Sáez (Cofundador de Makespace Madrid)

10:30h - 11:00h Makers Speakers Corner* - Café

11:00h -12:00h Emprendimiento maker desde la investigación y la educación con Alejandro Escario (Universidad CEU San Pablo) y Germán García-Cordero (xTribeU)

12:00h - 12:30h Makers Speakers Corner* - Café

12:30h -13:30h Producción maker: prototipando el futuro con Rocio Pina Isla (Enorme Studio) y David Bordonada (Cooking Hacks by Libelium)

13:30h - 14:30h Pausa

14:30h – 15:00h Mapeando la innovación maker con Miguel Jaenicke (Vivero Iniciativas Ciudadanas, VIC)

15:00h - 17:00h Taller de mapeo de la comunidad maker local  (limitado a 25 personas)

El evento se celebrará en Campus Madrid (c/ Moreno Nieto, 2) el jueves 22 de septiembre, de las 9:00h a las 17:00h. La inscripción es gratuita. ¡Os esperamos!  

* Si quieres presentar tu iniciativa de empredimiento maker en el Makers Speakers Corner, índicalo en el momento de formalizar tu inscripción y contactaremos contigo.




Los FabLabs como paradigma de una nueva forma de entender los espacios de trabajo y sus dinámicas 

Los FabLabs tienen su origen en el año 2000, en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), con el objetivo de estimular a la ciudadanía a la fabricación de sus propios objetos. El movimiento se institucionalizó en 2009, año de creación de la Fab Foundation, una organización sin fines de lucro que regula a los Fab Labs, garantizando que cumplan determinados estándares y actuando como enlace para la formación de una red global y colaborativa. Actualmente, hay 562 Fab Labs oficiales a lo largo del mundo y el proyecto que soñó Neil Gershenfeld, su fundador, es una realidad. Los 22 existentes en España, la ubican séptima en el ranking internacional de países con más laboratorios de creación.

Incentivar la creación en red

Inspirados en la filosofía «do it yourself», este movimiento está cambiando el paradigma de creación y fabricación de bienes físicos, promoviendo un cambio en la relación de la comunidad con la tecnología. Los progresos en esta área permiten que el ciudadano se convierta en cocreador de sus productos.
A nivel macro, el objetivo es aprovechar los aportes y la sinergia de una comunidad inteligente para estimular la producción local y las economías emergentes, utilizando materiales que existen en los lugares donde se encuentran los laboratorios de creación.
En el plano micro, promueve las habilidades de la persona y su autodeterminación: es más gratificante tener un producto construido con nuestras propias manos que uno entregado como consecuencia de un intercambio comercial. Otro hecho no menos relevante es que el sujeto ya posee las habilidades para poder repararlos y puede diseñarlos personalizadamente.
La base conceptual de su acción es que las ideas 100 % originales no existen: están compuestas de otras ya existentes que, combinadas y con aportes personales dan un resultado, que bajo ningún concepto debe ser puesto bajo llave. Una buena gestión de licencias y patentes son claves para impulsar la innovación, promoviendo que se pueda aprovechar el know how de la comunidad inteligente. Es por eso que prima en los Fab Labs el concepto open source, basado en el acceso universal y la libre circulación del conocimiento. Más allá de los motivos altruistas, si se quiere analizar desde una óptica comercial es la mejor forma de difundir las ideas de un emprendedor, que se verá beneficiado en el largo plazo con la viralización de su invención.

Recoger la experiencia para expandir el modelo

Facilitar la expansión de la fórmula para generar una alternativa a los modelos de producción/comercialización dominantes es una estrategia clave para dotar de valor al enfoque. La Fab Foundation, creada en 2009, pretende facilitar y promover el crecimiento de la red internacional de FabLabs, impulsando el desarrollo de Fab Foundations regionales. Se trata de una organización civil sin fines de lucro creada por el trabajo en conjunto del MIT´s Center for Bits y el Atoms Fab Lab Program.
Su tarea es proveer acceso a las herramientas, el conocimiento y los medios financieros para innovar y educar en el uso de nuevas tecnologías para permitir que cualquiera pueda crear (casi)cualquier objeto, lo cual conlleva la mejora de las vidas de las personas y la sustentabilidad del planeta.
Como podemos ver, su acción se instrumenta en tres espacios que tienen un fuerte valor formativo y de interacción social:
- Educativo: instrucción de docentesy managers de FabLabs a través de la Fab Academy, un programa impartido por Neil Gershenfeld desde el Center for Bits and Atoms [CBA] del Instituto Tecnológico de Massachusetts [MIT], que unifica criterios de enseñanza de habilidades y know how para la fabricación digital.
- Organizativo: provee un servicio de asesoramiento físico (reuniones anuales y workshops) y virtual, diseminando buenas prácticas en la fabricación digital para el beneficio del individuo y la comunidad. - Comercial: creando nuevas oportunidades de negocio, conectando a los fabricantes y desarrolladores con otros agentes de mercado y consumidores.

Ejemplos de buenas prácticas

A continuación, recogemos un listado de experiencias interesantes surgidas en el marco de los Fab Labs y que ilustran este doble impacto: emprendeduría y compromiso social:
- En WoeLab, un laboratorio de Togo, jóvenes sin formación construyeron una impresora 3D con desechos electrónicos.
 - Fab Lab Kids Latinoamérica: Proyecto que trabaja en red con Fab Labs de 4 países (México, Brasil, Perú y Argentina)para enseñar a los niños la fabricación digital.
- Un español desarrolla en un Fab Lab de Madrid una incubadora “low cost”, construida por piezas para los países sin recursos que no tienen expertos para poder repararlas. (Alejandro Escario, de la Universidad CEU San Pablo, nos contará su experiencia).
- Un francés se lanzó a recorrer las carreteras de su país con su Fab Lab móvil para democratizar la impresión 3D aplicando el principio de que si el usuario no acude a la impresión tridimensional, la impresión 3D será quien acuda hasta él.
- En Valencia se crearon 6 modelos de souvenirs en un Fab Lab para poder vender desde las oficinas de Turismo.
- Construyen en el Fab Lab de Madrid una prótesis de una mano para un niño de 6 años con una impresora 3D. Se puede encontrar más información y proyectos interesantes en los FabLab Awards de Boston.